

Todo indica que el principal problema de esta disciplina empieza desde su definición. Yo mismo no sabía como referirla aquí, ¿marketing o mercadotecnia? Otros como Juan Carlos Díaz de Axeleratum se han topado con este dilema de traducción, ver enlace.
Ambas sirven.
Marketing, gerundio en inglés que equivale a “acción de mercadear”; es fácil si traducimos dancing como la acción de bailar o cualquier otra, pero ¿Mercadear?
Para mi marketing es todo las acciones que deriva de ello, ¿cuál es ese mercado? ¿cuánto mide el mercado? ¿quiénes están dentro de ese mercado? y una larga serie de etcéteras que son por demás indispensables.
Por su parte, mercadotecnia, suena casi tan obsoleta como mecanografía y que termine en -tecnia no ayuda tampoco, menos cuando se refiere a quien la practica como un mercadólogo.
En la misma obsolencia de la palabra encontramos su valor pues todavía hoy quien no sabe mecanografía no puede usar ágilmente el teclado QWERTY de una PC, como quien no comprende la mercadotecnia de origen tendrá dificultades para dominar un negocio desde esa persepctiva.
En fin, arranquemos el experimento de la Mercadotecnia Independiente.