

Hace poco pase por fuera de una veterinaria que recordé como “la única veterinaria” que conocía cuando era niño, ahí se compraban vacunas y cuanto fuera necesario para los perros que convivían con la familia.
Al ver que el negocio estaba pálido y sin vida anunciando la urgencia del traspaso del local se me ocurrió parar y preguntar simulando ser un interesado en el local y aproveché para preguntar las causas por las que estaban dejando el lugar, la respuesta: pues que no había negocio desde que se les había puesto una cadena de tienda de mascotas en frente y simplemente no podían competirle.
Contrario a lo que imaginaba, (esperaba una franquicia de +KOTA) la supuesta cadena de en frente se anunciaba con un rótulo con el logotipo de “VETMAX” sin mayor detalle. Investigué primero en Google y después tuve que regresar para verificar mi sospecha, era el negocio independiente de otro veterinario.
Hablando como veterinario, “este negocio estaba siendo puesto a dormir”.
Creo que es algo frecuente y sintomático de algunos otros casos en los que la inversión en la imágen es algo que simplemente se deja para después y se considera irrelevante. Esto pone a nuestro negocio en riesgo.
La imagen es tan poderosa que:
Es importante mencionar que la imagen no se compone solo de logotipos, colores y cuestiones gráficas, aquí dejo una nota de www.muypymes.com con detalles de como mejorar la imagen de tu negocio.